Frank Sinatra ya lo decía:” el naranja es el color más alegre”, y tenía toda la razón del mundo, porque el naranja significa entusiasmo y exaltación. Suscita sentimientos de fuerza, energía, ambición, determinación y triunfo, estimula la creatividad y la actividad mental. Vamos, que es lo más, si necesitas un subidón de optimismo, visualiza el color naranja en cualquiera de sus matices, los expertos en el color aseguran que ejerce efectos positivos sobre el estado de ánimo.

 

Su nombre se debe a la fruta del naranjo, la naranja, estos árboles eran comunes en algunas partes de India. Pero no fue hasta el siglo XVI que se utilizó en la lengua inglesa para describir objetos con color similar al de esta fruta. Hasta entonces, al color naranja lo denominaban amarillo-rojo. Y es que el momento no puede ser mejor para presentar este vibrante color, a puertas de la primavera, con días más luminosos, que invitan a renovar la ilusión teniéndolo presente en pequeños detalles de tu vida cotidiana como en la decoración, en tus complementos de moda, y así, como el que no quiere la cosa, te transmiten optimismo sin darte cuenta.

 

¡Pero todavía hay más, amigos! El naranja es el color de la diversión, la sociabilidad y, por supuesto, de la alegría. Lo mejor de todo esto es que une y armoniza en tu entorno. En China, el naranja tiene un significado fundamental, y es que es el color de la transformación. En el budismo es el color de la iluminación, representando el grado supremo de la perfección. Las naranjas allí son símbolo de buena salud y buena fortuna, y un regalo habitual en el Nuevo Año Chino, ya que las consumen el segundo día del festival.

 

Huelga decir que el naranjo es un árbol extraordinario, capaz de tener a la vez flores y frutos, lo que lo convirtió en la antigüedad en símbolo de la fertilidad. ¡Si es que lo tiene todo!. Sí, mmmmmmm… el naranja es un color lleno de sabor, es el color de lo gustoso y aromático, es el color con más aromas, y estimula el apetito, lo agridulce es de color naranja, por ejemplo.

 

Comemos muchas cosas de color naranja: zanahorias, naranjas, melocotones, salmón, mangos, refrescos, etc, y siempre esperamos que las cosas de color naranja tengan buen sabor. ¡Creo que empiezo a tener hambre! Seguro que tengo alguna naranja a mano… ¿Y tú? ¿También tienes hambre? ¿Cómo te hace sentir este color? ¿Lo amas o lo odias?

 

¡Cuéntame, soy todo oídos!